Competición de empuje de manos de taichi (tui shou)

 

El taichi (nombre popular de tai ji quan, estilo interno de wu shu –artes marciales chinas- que comprende tanto el estilo “moderno” de Pekín como los estilos tradicionales), al verlo practicar en los parques, parece simple y fácil de hacer, y si no nos sale al intentar hacerlo, nos frustramos y paramos, pero con el tiempo y la práctica adecuada, podemos darnos cuenta de su interesante complejidad, completitud y variedad de diferentes actividades, que permite entrenar a diferentes personas. De ahí su nombre de “estilo de la esencia suprema”.

Ya que somos tan diferentes en aficiones, edad, sexo, condición física, aspecto mental, formación, profesión, etc., ya tiene mérito que queramos practicar lo mismo, aunque tenga variaciones. En cualquier caso las esencias del taichi se mantienen para todos ellos. Estas diferencias peden parecer a veces contradictorias, pero son complementarias, como el yin yang.

Si hubiera algo en común, es que se trata de un ejercicio (activo o pasivo), una actividad que tiene una componente física (aunque también la tenga mental). Ese ejercicio puede tener diferentes finalidades, en exclusiva o varias a la vez, y suele ser frecuente, ir incorporando novedades a medida que se van descubriendo.

Mi objetivo es ofrecer una oportunidad de probar cosas nuevas del taichi, y ver como nos sentimos, o al menos reflexionar sobre algo que tenemos en común, y tomar una decisión de seguir o no, basada en el respeto a esa diversidad. Se aprende más practicando que leyendo o viendo vídeos, al poder desarrollar capacidades.

De los muchos aspectos del taichi podemos destacar:

-Físicos: ejercicio, movimiento, reposo, postura, memorias corporales, conocimiento de nuestros potenciales físicos, desarrollo de fuerza, flexibilidad, resistencia, velocidad, coordinación, equilibrio, sensibilidad, etc.

-Mentales: intelectuales (comprensión, aprendizaje, memoria, expresión verbal…), emocionales (actitud, estabilidad, equilibrio, armonía,…), espirituales (desarrollo espiritual, respeto a diferentes religiones, evolución personal, consciencia, etc.

-Lúdicos: momento de diversión,  disfrute, alegría, juego limpio, entretenimiento, …

-Sociales: tiempo de descanso mediante cambio de actividad, alternativa de ocio, oportunidad de relación, amistad, compañerismo, integración, acercamiento a la naturaleza, respeto por el medio ambiente, trabajo en equipo, cooperación, solidaridad, interculturalidad, internacionalismo, vivir nuevas experiencias, enriquecimiento de culturas diferentes, valoración de nuestra cultura, etc.

-Valores generales: bondad, sentido del humor, respeto, tolerancia, perseverancia, autodisciplina, responsabilidad, honestidad, lealtad, paciencia, constancia, amplitud de miras, voluntad, ilusión, creatividad, etc.

-Educativos: ocasión de aprendizaje, recurso didáctico, educación física, …

-Deportivos: deporte, olimpismo, conocimiento de los límites, afán de superación, aceptación y adaptación de reglas, autoestima, deporte para la salud, deporte para la tercera edad, para personas discapacitadas, etc.

-Artísticos: danza, expresión, espectáculo, capacidad de asombrar al espectador y abstraerle de su realidad (problemas, preocupaciones, miedos, ..) por el tipo de vida excesivamente cómoda, sedentaria, estresante, acosada por medios de prensa con noticias con información dirigida según intereses, sucesos, anuncios, etc.

-Marciales: efectiva defensa personal, adaptada a todos y específica para la mujer, agentes de la autoridad, fuerzas de seguridad, etc.), resolución de situaciones, entrenamiento de control y canalización de la agresividad, dominio de las violencias…

-Terapéuticos: hábitos  saludables, prevención, cuidado, tratamiento según la medicina tradicional china, alivio del estrés, ganancia de energía y vitalidad, mejora de la calidad de vida, encontrar el sentido de la vida…

-Forma de vida: aplicar a la vida cotidiana, actuar consecuentemente, profesionalizarse

El empuje de manos en taichi es una forma más de practicar taichi, y por tanto wu shu, en concreto es útil para el combate en estilos externos (san da). Es por tanto un buen juego, ejercicio deportivo, marcial y terapéutico.

Consiste en trabajar por parejas, con los antebrazos en contacto, ambos empujan y tiran del otro con las manos abiertas, sin agarrar, intentando mantener el equilibrio y hacer que el compañero lo pierda, bien que mueva algún pié, o que se caiga o salga de la zona, siguiendo las reglas acordadas.

Se trata de sentir la fuerza (intensidad, dirección, sentido e intención) del movimiento del compañero, desarrollando la sensibilidad de antebrazos, muñecas y manos, desviarla con movimientos fluidos y aprovecharla para desequilibrarle, haciendo el mínimo de fuerza. Se siguen los principios (capacidades) de adherir, conectar (Zhan), unir, enlazar (Lien), mantener (Nien) y seguir (Shi), escuchar, sentir su energía (Ting jin), comprender, darse cuenta (Dong jin), disolver su fuerza (Hua jin), amagar, seducir, engañar (Yin jin), sostener, agarrar, controlar manteniendo el engaño (Na jin), emitir, lanzar, empujar, desequilibrar (Fa jin). Evitando la pérdida de contacto y separarse (Diu), resistencia (Ding), unilateralidad (Pian), y fuerza sin control (Kang).

De forma que la suavidad vence a la dureza, más vale maña que fuerza bruta. Mejor usar la fuerza interior (-nei jin-, de la estructura ósea y tendinosa, músculos internos, de espalda, cintura y piernas, manteniendo la respiración acompasada y la relajación y estabilidad, de la que surge la fuerza explosiva -fa jin-,), que la exterior (-li-, de la potencia muscular de los brazos y hombros, que se tensan impidiendo la fluidez del movimiento y energía). Sumar la atención (concentración, percepción, intuición) de la mente a la fuerza del cuerpo, y coordinarlo todo para evitar salir de nuestros límites de equilibrio. Se trabaja la distancia, ángulo, ritmo y velocidad.

Aprendemos a aceptar empujones y derivarlos, vaciando el lugar que ocupábamos, sin ofrecer resistencia para situarnos en una posición más ventajosa. Encontramos nuestro centro físico, mental y emocional.

Se mantienen las esencias del taichi:

. Relajación de cuerpo y mente como una unidad, reflejando serenidad y bondad

. Bajar la tensión de la mente a las piernas, sentir el centro de gravedad y sentir la fuerza de apoyo contra el suelo.

. Diferenciar el yin yang: cambios de peso, delante y detrás, arriba-abajo, inspirar-espirar, interior-exterior, tensión-relajación, girar a izquierda o derecha, etc.

. Mantener la postura y actitud: espalda vertical, estructura, pensamiento abierto

. Respiración natural

. Movimiento lento (armónico, controlado), continuo y circular (fluido) o recto.

. Usar la mente (suavidad) en vez de la fuerza muscular (dureza)

. Estar alerta, unidad interior-exterior

Se pueden aplicar las 13 estrategias (también llamadas 13 posturas “BamenWubu”):

- las 5 direcciones (5 pasos “Wubu”):

. “jin”: ir delante, avanzar: atacar, mantener el contacto, Manos como Nubes, norte, agua, (fuego), avanzar con el pie adelantado

. “tui”: ir atrás, retroceder: ceder, mantener la espalda delante, Repeler al Mono, sur, fuego (agua), moverse atrás conel pie retrasado.

. “zuo, Gu”: ir a la izquierda: este, madera, Tres Frentes: manos, pies y ojos, avanzar de lado a su parte ciega.

. “you, Pan”: ir a la derecha: oeste, metal, Siete Estrellas: hombros, codos, rodillas, caderas, cabeza, manos y pies (puntos a atacar del oponente, y la posición correcta y coordinación progresiva de las siete articulaciones principales, para que la circulación de energía y sangre sea fluida y no se vea bloqueada), retirarse de lado a la parte abierta.

. “Zhong Ding”: permanecer en el centro, equilibrio central, tierra, mantener la estabilidad, en el doble peso dinámico, atención a nuestra postura, esperar una oportunidad, vacío es defender, lleno es atacar

- las 8 habilidades o fuerzas (8 puertas “Bumen”):

-- 4 lados “Sizheng”:

.“Peng”  (pong) (expandir, rechazar ascendente) en el brazo abierto para derivar a espalda, agua, elasticidad

.“Lu” (li) (contraer, desviar atrás, rechazar y desviar y tirar atrás) en el centro de las palmas, una cede otra empuja afuera, fuego, fricción

.“Ji” (chi) (empujar con ambas manos contrarias al pecho), en la parte de atrás de las manos, adherir, madera, yang sobre yin

.“An” (presionar, ceder y presionar empujando abajo o arriba) en la cintura, adherir,  metal, yin sobre yang.

-- 4 esquinas “Siyu”:

.“Cai” (Tirar abajo, en diagonal, sujetar, agarrar desequilibrar con luxación y hundir) en los diez dedos, metal

.“Lie” (partir, empujar arriba en diagonal, separar sus brazos y desequilibrar) en los dos antebrazos, tierra

. “Zhou” (codazo para absorber, bloquear, o luxar y golpear su brazo y empujar,) en el giro, tierra,

.“Kao” (golpe de hombro en costado o pecho, para empujar, desequilibrar, luxar) en el pecho y hombros, madera, inclinarse adelante

- Se usan las 3 líneas de defensa: 1) mano, 2) codo, 3) hombro

- Se aplican las 6 armonías:

.externas: manos-pies, caderas-hombros, codos-rodillas

. internas: corazón(emoción, voluntad)-intención, intención-energía (qi), qi-movimiento.

Es una forma de comunicación sin palabras. Nuestro contrincante se considera nuestro maestro, un compañero que nos ayuda a progresar, en la idea de que se aprende al perder y al ganar, intercambiamos energía. Eso nos ayuda a conocernos mejor y mejorar, controlando los esfuerzos físicos y las estrategias mentales. Se puede extrapolar y aplicar a lo cotidiano, al estar centrados, equilibrados y dejar pasar los ataques sin perder el centro. Nos ayuda a enfrentarnos a problemas y situaciones y superarlas, a entender el sentido de la vida.

 

Beneficios:

- los de aplicación del taichi individual: aplicación de las posturas estáticas con sus líneas y ángulos de fuerza y resistencia, equilibrio físico y mental

- los de relación con los demás: deportividad, diversión, respeto a los demás, convivencia, adaptación, y de desarrollo de valores personales: conocimiento de uno mismo, bondad, voluntad, resistencia, intuición, consciencia, actitud, sensibilidad y atención de nuestro cuerpo y del compañero

- las consecuencias terapéuticas al dirigir la energía y mejorar nuestra salud y vitalidad y la de los demás. Presionar y activar puntos y canales energéticos para regular.

La competición permite avanzar en el entrenamiento, llevándolo a la práctica de una pelea (considerada como un juego deportivo) y mostrar las habilidades, a todo tipo de personas. Ayuda a expresar, observar y valorar aspectos externos e internos juntos. Los riesgos de lesiones son muy bajos y la competitividad se convierte en cooperación si hay respeto y buen ambiente. En la forma de “encuentros”, sin premios a los ganadores, hay un portal de unión e intercambio y ampliación de experiencias y conocimientos de maestros, árbitros, practicantes, de distintos estilos y asociaciones, con mucho en común, mostrándolo al resto de la comunidad.

 

 

 

Eloy Niño Ortega

 
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